Archivado en: Hoy me he despertado...
¡Con ganas de ir al gimnasio por mi cuenta!
Me he montado en una cinta andadora y me he acordado de esto.
Ok Go! – Here It Goes Again
Era inevitable, ¿verdad?
Archivado en: Cosas que nunca te dije | Etiquetas: Beyonce, Jay-Z, Lady Gaga, Missy Elliot, Videophone
Beyoncé ft. Lady Gaga – Videophone
Supuestamente esta canción debería ser un bombazo. En ella se juntan dos cosechadoras de éxitos natas: por un lado Beyoncé, por el otro Lady Gaga. Todos hemos sido víctimas de alguno de sus gloriosos “singles”. Es inevitable. Son canciones que se pegan igual que el loctite se adhiere a nuestra piel. Y las bailamos. Y las cantamos.
Sin embargo, esta vez no me salen las cuentas.
La canción es sosa. Pero sosa, sosa de verdad. Durante los cinco minutazos que dura (algo bastante anormal para los tiempos que corren) no pasa nada. Te deja esperando algo, pero no sabes exactamente el qué. Quizás la aparición de Missy Elliot o Jay-Z. Quizás que las dos divas hagan gorgoritos.
Pero nada.
Simplemente escuchamos y vemos a dos gatas en celo.
No quiero resultar grosera y vulgar, pero esta canción y sobre todo el vídeo, sirven para lo que sirven. No voy a decir más.
Como habéis podido comprobar, el vídeo no puede verse desde este blog, sólo puede hacerse a través de YouTube. Lo siento, cosas del directo.
Archivado en: Teorías caseras | Etiquetas: Arnol Schoenberg, John Cage, Kandinsky, Miró, Picasso
Al ser humano le gusta que se lo den todo hecho. Bien cortadito y masticadito. Esta es una verdad como un templo, universal y de la que todos hemos disfrtuado alguna vez en la vida.
A mí lo que me preocupa es que esta tendencia se “cuele” en la música.
Es totalmente aceptable, normal y recomendable escuchar canciones convencionales. Es decir, que tengan sus estrofas, su estribillo y una letra pegadiza. Estoy hablando de las canciones de toda la vida, esas que cantamos alegremente porque nos sabemos la letra de principio a fin (o eso pretendemos).
Sin embargo, creo que no hay que ser tan cuadriculados. No hay que dejar que lo fácil nos lleve siempre de la mano. A veces tenemos que soltarnos y adentrarnos en otros senderos. Puede ser que los zapatos nos hagan daño al principio, pero no hay que alarmarse, son las típicas rozaduras que se crean porque no estamos acostumbrados a caminar por terrenos tan escabrosos.
Somos capaces de pararnos unos minutos delante de un cuadro de Picasso, Kandinsky o Miró. Mirarlo. Volverlo a mirar. Y por último, lo intentamos entender. Buscamos algún significado. Más tarde hacemos un ejercicio de traducción. Transformamos todas esas rayas, líneas, formas y colores (aparentemente sin sentido) en conceptos o sensaciones que conocemos plenamente.
Con la música podemos hacer exactamente lo mismo. En vez de criticar tanto la música clásica contemporánea, criticar la obra de John Cage o de Arnol Schoenberg y un largo etcétera de compositores, podemos sumergirnos, probar esta nueva corriente.
Merece la pena hacer el esfuerzo y aprender a disfrutar de lo abstracto en la música. Aunque sólo sea una vez.
Con una canción saturándome el cerebro.
Y no sólo por la música, también por el videoclip.
Siempre me ha dejado extasiada y siempre lo hará.
Basement Jaxx – Romeo
Quizás esta saturación repentina se debe a que Peugeot ha vuelto a emitir el anuncio en la que un indio intenta tunear su coche con un elefante. Ese que al final tiene una música pegadiza…
Archivado en: Notas nostálgicas | Etiquetas: Bono, David Hasselhoff, Jay-Z, Looking For Freedom, MTV, MTV European Music Awards, Sunday Blooday Sunday, U2
Eso es lo que realmente quería decir David Hasselhoff en su intervención en la entrega de los MTV European Music Awards de este año. El actor y cantante de (dudoso) éxito a finales de la década de los ochenta hizo aparición en la gala en un estado extraño. No me atrevo a calificarlo de etílico, así que no aventuremos, dejémoslo en extraño. Intercalando algunas frases en alemán en su discurso, Hasselhoff recordó a la audiencia que él estuvo en aquella fiesta que se celebró entre los escombros del Muro de Berlín en la Nochevieja de 1989. Estuvo allí y lo dio todo.
A pesar de que los de la MTV le dieron unos segundos de gloria, David Hasselhoff se merecía algo más.
El protagonismo de la noche, a parte de los premiados, se lo llevó la actuación de U2 en la Puerta de Brandenburgo. Era como para poner los pelos como escarpias, clavos y el resto de material de bricolaje que tengáis a mano, sobre todo cuando los irlandeses compartieron escenario con Jay-Z. (Ver a Bono rapear y a Jay-Z bailando como un niño no tiene precio).
U2 & Jay-Z – Sunday Blooday Sunday
Ya sé que David Hasselhoff es un personaje que está cayendo en la decadencia, por sus aparaciones estelares en el Youtube , sus problemas con el alcohol y porque ya vendió todo el bacalao que tenía que vender. También soy consciente de que Bono y los suyos son el grupo perfecto para este tipo de actos. Son una banda de rock liderada por una hermanita de la caridad que se queda en la ONU cuando hacen merienda cena y todas esas cosas.
Voy a ser osada y voy a romper una lanza a favor de Hasselhoff. Concibo los MTV European Music Awards como una ceremonia hortera y kitsch. Por eso me gusta verla. Y por eso creo que la actuación de nuestro querido Mitch Buchanan con su bufanda-piano y su chaqueta con luces hubiese sido más apropiada para la ocasión.
David Hasselhoff – Looking For Freedom
Agradecimientos a: Emperador de los Helados
Archivado en: Teorías caseras
Hace tiempo que se registra este fenómeno tan misterioso. Varias personas, que prefieren mantenerse en el anonimato, aseguran que son capaces de continuar canciones que en su vida habían oído. No importa si el tema que suena esté cantado en inglés o en castellano.
Diferentes pacientes que han sido sometidos a un estudio afirman que en cuanto escuchan un tema que les resulta completamente desconocido sienten cambios en su organismo. Las víctimas describen cómo un flujo de energía se empieza a expandir por su interior, concentrándose sobre todo en su cerebro y en su aparato fonador. Además, señalan que no hay nada que ellos puedan hacer, es una fuerza superior a todos ellos que les obliga a escupir versos y estribillos que riman descaradamente en consonante.
Tras comparar varios casos, encontramos patrones que se repiten una y otra vez. (Los ejemplos que a continuación les mostramos no son verdaderos. Ese tipo de información es clasificada)
“There’s one thing I can’t do, stop thinking about you”
“You know I care for you, cuz my love it’s true”
”Sabes que no te quiero perder, junto a mí has de volver”
“Juntos aprendimos lo que es el amor, pero me rompiste el corazón”
Nuestros expertos continuan trabajando en este tema ante el inminente avance de esta dolencia que se manifiesta en ciudadanos de todo el mundo. El objetivo es destapar la causa de este comportamiento. Según han revelado fuentes pertenecientes al Centro Superior de Investigaciones a los responsables de este blog, parece ser que los manufactureros del sector de la canción se encuentran inmersos en una crisis de creatividad.
Las autoridades informan de que no hay riesgos ni se han registrado efectos secundarios. Pero tenga cuidado, ¡usted puede ser el siguiente!.
Archivado en: Hoy me he despertado... | Etiquetas: 24 Horas, Breakout, Foo Fighters, Kurt Cobain, Learn To Fly, Radio Nacional
¡Con antojo de FOO FIGHTERS!
Y en concreto de esta canción y este video.
Foo Fighters – Learn To Fly
Bueno, y de esta también.
Foo Fighters – Breakout
La verdad es que cualquier canción de este grupo me vale. Confieso que no puedo resistirme a la voz de David Grohl (a pesar de que su apellido sea impronunciable y a veces lo digas como si tuvieses el gran gargajo de tu vida aflorando en toda tu garganta).
Es curioso, el otro día escuché en Radio Nacional, en el informativo de la noche (“24 Horas”) la siguiente reflexión: ¿Qué hubiese pasado si Kurt Cobain no se hubiera suicidado? ¿Tendríamos Foo Fighters?
Archivado en: Cosas que nunca te dije | Etiquetas: Cosas que nunca te dije, Isabel Coixet, La 5ª Estación
Aprovechando el título de una de las películas de Isabel Coixet, la directora de cine que menos soporto del mundo, junto con Ángeles González-Sinde, inauguro hoy esta sección de la nueva andadura de “I Only Feel Music”.
Se trata de un espacio en el que aprovecharé para decir la verdad y nada más que la verdad sobre algún hecho relacionado con el mundo musical que realmente me saque de mis casillas.
Así que… ¡Vamos allá!
Corría el año 2004 cuando el sonido de las trompetas de un grupo de mariachis y el de una voz de mujer muy peculiar comenzaban a invadir las ondas radiofónicas. El grupo se hacía llamar “La 5ª Estación” y eran de Madrid. Al contrario que la mayoría de grupos españoles que primero triunfan en territorio nacional y luego pasan el charco, “La 5ª Estación” tuvo que irse primero a México en busca del éxito que no encontraba en Madrid.
Ahora que ya os he puesto en situación, llega el momento de ponerse serios.
Recuerdo que durante toda la formación musical que recibí (once años de conservatorio y con esto no quiero fardar, sólo certificiar mis conocimientos), cada uno de los profesores que tuve me recalcaron que nunca, bajo ningún concepto, se acentuaba el final de una frase. Es decir, nada de descargar todo el aire que te sobra de golpe y porrazo sobre la última sílaba de una palabra. Hay que hacer todo lo contrario, hay que controlarlo más que nunca, de manera que se consiga un remate suave y delicado.
La cantante de este grupo, Natalia Jiménez, se empeña en hacer aquello que a mí me dijeron que no hiciera. Da unos golpes de voz que no son ni medio normales y que resultan molestos.
Puedo sonar prepotente y repelente, pero creedme, esto que os cuento es cierto y está pasando.
La 5ª Estación – Me muero
Yo también me muero, maja, yo también…
Archivado en: Notas nostálgicas | Etiquetas: Alanis Morissette, Ironic, Jagged Little Pill, Muzzy
Recuerdo que uno de los primeros discos que entró en mi casa detrás de los cientos de cd’s de “Clásicos de la Música” fue el “Jagged Little Pill” de Alannis Morissette.
Por aquel entonces tenía unos diez años y ya empezaba a hacer mis pinitos con el inglés. Desde que tengo consciencia siempre he escuchado música en diferentes idiomas, pero aún así, recuerdo que me quedé con los ojos como platos y los oídos asustados cuando escuché la voz de la canadiense.
En sus canciones podía escuchar sonidos de letras que aún no se habían inventado.
Al leer el libreto, me quedé aún más perpleja… Si es que eso era posible.
Los pocos conocimentos que tenía de la lengua que Muzzy y todos sus amigos me iban enseñando se desplomaron. Aquella mujer, esa que consiguió que su álbum debut fuese el más vendido de toda la historia, no cantaba en inglés, sino que devoraba los parquímetros que iba dejando Muzzy a la vez que producía música.
P.D.: Que conste que adoro a Alanis Morissette. Me inyectaba su disco en vena de continuo y a veces lo sigo haciendo.
Alanis Morissette – Ironic
