Archivado en: Uncategorized | Etiquetas: Bad Romance, Carrera, Heartbeats by Lady Gaga, iPod, Lady Gaga, Nemiroff, Numchuk, Product placement, Wii
A estas alturas del campeonato ya deberíamos estar más que familiarizados con el product placement. O lo que es lo mismo: “la insercción de un producto o marca dentro de la narrativa de un programa, película, serie, video musical…“.
En el mundo del marketing, esta estrategia nació en la década de los ochenta. Sin embargo, todos hemos sidos víctimas de cierto abuso en los últimos tiempos. Donde más se ha dejado notar ha sido en las series, sobre todo en aquellas dirigidas a un público más joven. Me vienen a la cabeza escenas en las que un amigo le dice a otro que se ha comprado tales zapatos. De repente, de golpe y porrazo, de la manera más basta posible, nos meten por los ojos la bolsa con la marca de los zapatos. Y así, hasta la saciedad.
Como es lógico, no se puede dejar pasar por alto el universo de los vídeos musicales. Un producto muy consumido por los jóvenes. Y lo que es más importante, una manera muy cómoda de colarnos lo último en tecnología y moda. En este caso tenemos que agradecer la consideración de los directores de los videclips. El product placement se hace de una manera más sutil y más elegante. Digamos que nos untan las cuencas de los ojos con una buena dosis de vaselina para que todo entre mejor.
La reina de todo este cotarro es Lady Gaga. Puedes odiarla. Es más, estás en tu derecho. Pero debes reconocer que se lo monta bien y que lo que toca, lo convierte en oro.
En su último video, Bad Romance, la diva del pop nos muestra unos bonitos altavoces Parrot para el iPod, un rico vodka marca Nemiroff, un Numchuk para la Wii, unos incomodísimos zapatadunas gafas de sol Carrera monísimas y unos auriculares que ella misma ha sideñado, los Heartbeats by Lady Gaga.
Sí, hasta en la sopa. Pero qué manera más maja de envolsarse unos cuantos millones de dólares más.
Lady Gaga – Bad Romance
Tres conceptos ligados al mundo de la música. Ya sea por el estilo de vida de muchos artistas o por el contenido de muchas de las letras de determinadas canciones.
Sin embargo, esa “Santísima Trinidad” no es suficiente para algunos cantantes.
Pongamos el ejemplo de Dick Valentine, el líder de Electric Six. Todo ese rollo del sexo, las drogas y el rock’n'roll le sabe a poco. Él busca más, algo que vaya con la tónica de su banda. Una banda loca, que es lo que son. Basta con escuchar unos cuantos temas para percatarse de que Dick Valentine está obsesionado con el fuego, las guerras (si son nucleares mejor) y las mujeres.
Dejamos a un lado aquello de “Sex, Drugs and Rock’n'roll” para pasarnos a “Girls, Nuclear War and Fire”.
¿Será por puro gusto? ¿Será cuestión de estética musical? ¿O será una particular metáfora de todos los males y/o alegrías de la sociedad actual?
Archivado en: Hoy me he despertado...
¡Con ganas de ir al gimnasio por mi cuenta!
Me he montado en una cinta andadora y me he acordado de esto.
Ok Go! – Here It Goes Again
Era inevitable, ¿verdad?
Archivado en: Cosas que nunca te dije | Etiquetas: Beyonce, Jay-Z, Lady Gaga, Missy Elliot, Videophone
Beyoncé ft. Lady Gaga – Videophone
Supuestamente esta canción debería ser un bombazo. En ella se juntan dos cosechadoras de éxitos natas: por un lado Beyoncé, por el otro Lady Gaga. Todos hemos sido víctimas de alguno de sus gloriosos “singles”. Es inevitable. Son canciones que se pegan igual que el loctite se adhiere a nuestra piel. Y las bailamos. Y las cantamos.
Sin embargo, esta vez no me salen las cuentas.
La canción es sosa. Pero sosa, sosa de verdad. Durante los cinco minutazos que dura (algo bastante anormal para los tiempos que corren) no pasa nada. Te deja esperando algo, pero no sabes exactamente el qué. Quizás la aparición de Missy Elliot o Jay-Z. Quizás que las dos divas hagan gorgoritos.
Pero nada.
Simplemente escuchamos y vemos a dos gatas en celo.
No quiero resultar grosera y vulgar, pero esta canción y sobre todo el vídeo, sirven para lo que sirven. No voy a decir más.
Como habéis podido comprobar, el vídeo no puede verse desde este blog, sólo puede hacerse a través de YouTube. Lo siento, cosas del directo.
Archivado en: Teorías caseras | Etiquetas: Arnol Schoenberg, John Cage, Kandinsky, Miró, Picasso
Al ser humano le gusta que se lo den todo hecho. Bien cortadito y masticadito. Esta es una verdad como un templo, universal y de la que todos hemos disfrtuado alguna vez en la vida.
A mí lo que me preocupa es que esta tendencia se “cuele” en la música.
Es totalmente aceptable, normal y recomendable escuchar canciones convencionales. Es decir, que tengan sus estrofas, su estribillo y una letra pegadiza. Estoy hablando de las canciones de toda la vida, esas que cantamos alegremente porque nos sabemos la letra de principio a fin (o eso pretendemos).
Sin embargo, creo que no hay que ser tan cuadriculados. No hay que dejar que lo fácil nos lleve siempre de la mano. A veces tenemos que soltarnos y adentrarnos en otros senderos. Puede ser que los zapatos nos hagan daño al principio, pero no hay que alarmarse, son las típicas rozaduras que se crean porque no estamos acostumbrados a caminar por terrenos tan escabrosos.
Somos capaces de pararnos unos minutos delante de un cuadro de Picasso, Kandinsky o Miró. Mirarlo. Volverlo a mirar. Y por último, lo intentamos entender. Buscamos algún significado. Más tarde hacemos un ejercicio de traducción. Transformamos todas esas rayas, líneas, formas y colores (aparentemente sin sentido) en conceptos o sensaciones que conocemos plenamente.
Con la música podemos hacer exactamente lo mismo. En vez de criticar tanto la música clásica contemporánea, criticar la obra de John Cage o de Arnol Schoenberg y un largo etcétera de compositores, podemos sumergirnos, probar esta nueva corriente.
Merece la pena hacer el esfuerzo y aprender a disfrutar de lo abstracto en la música. Aunque sólo sea una vez.
Con una canción saturándome el cerebro.
Y no sólo por la música, también por el videoclip.
Siempre me ha dejado extasiada y siempre lo hará.
Basement Jaxx – Romeo
Quizás esta saturación repentina se debe a que Peugeot ha vuelto a emitir el anuncio en la que un indio intenta tunear su coche con un elefante. Ese que al final tiene una música pegadiza…
Archivado en: Notas nostálgicas | Etiquetas: Bono, David Hasselhoff, Jay-Z, Looking For Freedom, MTV, MTV European Music Awards, Sunday Blooday Sunday, U2
Eso es lo que realmente quería decir David Hasselhoff en su intervención en la entrega de los MTV European Music Awards de este año. El actor y cantante de (dudoso) éxito a finales de la década de los ochenta hizo aparición en la gala en un estado extraño. No me atrevo a calificarlo de etílico, así que no aventuremos, dejémoslo en extraño. Intercalando algunas frases en alemán en su discurso, Hasselhoff recordó a la audiencia que él estuvo en aquella fiesta que se celebró entre los escombros del Muro de Berlín en la Nochevieja de 1989. Estuvo allí y lo dio todo.
A pesar de que los de la MTV le dieron unos segundos de gloria, David Hasselhoff se merecía algo más.
El protagonismo de la noche, a parte de los premiados, se lo llevó la actuación de U2 en la Puerta de Brandenburgo. Era como para poner los pelos como escarpias, clavos y el resto de material de bricolaje que tengáis a mano, sobre todo cuando los irlandeses compartieron escenario con Jay-Z. (Ver a Bono rapear y a Jay-Z bailando como un niño no tiene precio).
U2 & Jay-Z – Sunday Blooday Sunday
Ya sé que David Hasselhoff es un personaje que está cayendo en la decadencia, por sus aparaciones estelares en el Youtube , sus problemas con el alcohol y porque ya vendió todo el bacalao que tenía que vender. También soy consciente de que Bono y los suyos son el grupo perfecto para este tipo de actos. Son una banda de rock liderada por una hermanita de la caridad que se queda en la ONU cuando hacen merienda cena y todas esas cosas.
Voy a ser osada y voy a romper una lanza a favor de Hasselhoff. Concibo los MTV European Music Awards como una ceremonia hortera y kitsch. Por eso me gusta verla. Y por eso creo que la actuación de nuestro querido Mitch Buchanan con su bufanda-piano y su chaqueta con luces hubiese sido más apropiada para la ocasión.
David Hasselhoff – Looking For Freedom
Agradecimientos a: Emperador de los Helados
Archivado en: Teorías caseras
Hace tiempo que se registra este fenómeno tan misterioso. Varias personas, que prefieren mantenerse en el anonimato, aseguran que son capaces de continuar canciones que en su vida habían oído. No importa si el tema que suena esté cantado en inglés o en castellano.
Diferentes pacientes que han sido sometidos a un estudio afirman que en cuanto escuchan un tema que les resulta completamente desconocido sienten cambios en su organismo. Las víctimas describen cómo un flujo de energía se empieza a expandir por su interior, concentrándose sobre todo en su cerebro y en su aparato fonador. Además, señalan que no hay nada que ellos puedan hacer, es una fuerza superior a todos ellos que les obliga a escupir versos y estribillos que riman descaradamente en consonante.
Tras comparar varios casos, encontramos patrones que se repiten una y otra vez. (Los ejemplos que a continuación les mostramos no son verdaderos. Ese tipo de información es clasificada)
“There’s one thing I can’t do, stop thinking about you”
“You know I care for you, cuz my love it’s true”
”Sabes que no te quiero perder, junto a mí has de volver”
“Juntos aprendimos lo que es el amor, pero me rompiste el corazón”
Nuestros expertos continuan trabajando en este tema ante el inminente avance de esta dolencia que se manifiesta en ciudadanos de todo el mundo. El objetivo es destapar la causa de este comportamiento. Según han revelado fuentes pertenecientes al Centro Superior de Investigaciones a los responsables de este blog, parece ser que los manufactureros del sector de la canción se encuentran inmersos en una crisis de creatividad.
Las autoridades informan de que no hay riesgos ni se han registrado efectos secundarios. Pero tenga cuidado, ¡usted puede ser el siguiente!.
Archivado en: Hoy me he despertado... | Etiquetas: 24 Horas, Breakout, Foo Fighters, Kurt Cobain, Learn To Fly, Radio Nacional
¡Con antojo de FOO FIGHTERS!
Y en concreto de esta canción y este video.
Foo Fighters – Learn To Fly
Bueno, y de esta también.
Foo Fighters – Breakout
La verdad es que cualquier canción de este grupo me vale. Confieso que no puedo resistirme a la voz de David Grohl (a pesar de que su apellido sea impronunciable y a veces lo digas como si tuvieses el gran gargajo de tu vida aflorando en toda tu garganta).
Es curioso, el otro día escuché en Radio Nacional, en el informativo de la noche (“24 Horas”) la siguiente reflexión: ¿Qué hubiese pasado si Kurt Cobain no se hubiera suicidado? ¿Tendríamos Foo Fighters?
